La Gestión Pública moderna busca generar
Valor público a través de políticas, que luego debe gestionarlas, este valor
debe ser medible, observable, y no necesariamente económico.
Para ponerlo en práctica debe
reemplazarse el modelo de administración pública que por tantos años ha
existido en el Perú, donde cada unidad orgánica funciona como una isla
desconociendo el funcionamiento del resto de unidades, no se aplica el enfoque
por procesos, y menos se orientan al trabajo por valor. Situación a la cual
estamos casi acostumbrados con funcionarios escondidos en jerarquías y marañas burocráticas.
Los principios de jerarquía burocrática,
planificación, control directo y hasta los intentos de descentralización
centralizada, han demostrado haber fracasado, por el caos en la cual está
inmersa nuestra administración pública. Corrupción gigantesca, desorden del
aparato estatal, delincuencia al punto de casi lograr equilibrio estratégico
con todos los sistemas de seguridad ciudadana, permanencia de grupos alzados en
armas, narcotráfico, precarios sistemas de equilibrio político, bajos
rendimientos académicos, anemia y desnutrición infantil abandonadas casi a su
suerte, sumados a la precaria infraestructura, retroceso de nuestra
manufactura, con presencia cada vez menor en productos de Alta Tecnología,
sumados a la desorientación de la agenda política e inmensa desigualdad social,
no hacen sino demostrar que por este camino no estamos yendo a ninguna parte y
menos al desarrollo, por no decir que nos estamos subdesarrollando cada vez
más, si seguimos así.
No ha existido frase más utilizada y por
lo tanto apreciada, por funcionarios y estamentos del aparato estatal que: “No es
nuestra Competencia”, para sellar sendas explicaciones de cada vez
mayor número de páginas, que usualmente no hacen sino desperdiciar papel, no
resolver el problema y menos cuidar el Planeta; estancan proyectos, pierden y
hacen perder valioso tiempo, frustran ciudadanos, usuarios y contribuyentes que
pagan por sus excusas e ineficacia o inoperancia.
Nuestra administración Pública se olvidó
de poner a la Sociedad y sobre todo a las Personas, como su
fin principal, se sienten fiscalizadores y no servidores, sancionadores
y no facilitadores, y por supuesto no son responsables de nada.
Problemas tan graves como la ANEMIA
infantil, son trasversales a casi todos los estamentos del Estado, sin embargo
la forma de enfrentarla después de tantos años solo ha demostrado fracaso,
porque si bien pueden haber altibajos, mejoras y desmejoras pese a las
inversiones para enfrentarla, ha sido siempre de la misma manera, como si se
tratase de responsabilidad de un par de oficinas del MINSA, grave error. El
problema de la ANEMIA infantil se sigue tratando como tema estadístico, cuando
debe conocerse: nombre y apellido de cada afectado, con dirección, nombres de
los padres, estado nutricional, no como anónimos o producto de extrapolaciones
estadísticas como hasta hoy.
La estrategia para enfrentar la ANEMIA
debe ser cambiada radicalmente enfocándose únicamente en la reducción de la
misma, concientizando a la población sobre los peligros de dicha enfermedad y
modos de tratarla, suministrando los nutrientes periódicamente en las viviendas
de cada uno de los niños afectados, y evaluando los avances de los resultados,
in situ.
El sector educación debe ser el
protagonista principal en la sostenibilidad de la solución de dicho grave
problema, por supuesto que el Ministerio de Salud es actor importante, pero no
es el único, la solución es transversal, y por lo tanto debe ser liderada desde
la propia Presidencia del Consejo de Ministros, hasta que la ANEMIA infantil se
sostenga en niveles que no superen el 10% y no cercanos al 50% a nivel Nacional
u 80% y hasta 90 % en algunas regiones de nuestro País.
Hemos puesto nuestros esfuerzos al
servicio de la Gestión Pública, está en esta ponerse a la altura de la gravedad
del problema de la ANEMIA infantil, solo pedimos articulación y respuesta inmediata,
hoy cientos de miles de niños están siendo afectados DE MANERA IRREVERSIBLE en
sus cerebros y capacidad cognoscitiva, seamos conscientes de ello. Basta de
distracciones menores, enfoquémonos en los verdaderos grandes problemas del
País.
Ing. José Enrique Silva Pellegrin
Comentarios
Publicar un comentario